130 / 959

«La brecha campo-ciudad no se cerrará»

Entrevista en Diario de León

<p>
	© Raquel P. Vieco.</p>

© Raquel P. Vieco.

¿Qué tiene en común un pequeño grupo pseudoterrorista galés que se dedicaba a quemar casas de veraneantes ingleses a finales del siglo XX con Luis Buñuel y su película de 1933 Las Hurdes, tierra sin pan; y con los carlistas, con Gustavo Adolfo Bécquer, el oso y el madroño, Delibes, Cela, el Quijote, Franco, Hitler, José Luis Cuerda, José Antonio Labordeta y los implicados en el crimen de Fago? Así, puestos unos a continuación de otros, se diría que nada o muy poco, pero todos aparecen, como piezas de un intrincado mecanismo de relojería, en el ensayo La España vacía. Viaje por un país que nunca fue, del escritor y periodista Sergio del Molino. Un libro, editado por Turner, que enfoca uno de los grandes problemas y de las grandes singularidades de la España actual —la aguda despoblación que afecta a áreas ingentes de su territorio—, pero del que, paradójicamente, nadie habla ni reflexiona, no parece integrar el debate público y apenas asoma tímidamente en los programas electorales.

Y aunque éste es un ensayo, y como ensayo exhibe sus datos, cifras y mapas, Del Molino no ha querido dejar a un lado su vena creativa y literaria: por eso aborda el tema desde perspectivas diferentes, atractivas y significativas, todo ensamblado gracias a un sólido armazón humanístico en el que figuran también Marx, Bakunin, la Revolución Francesa, Unamuno, Giner de los Ríos, Juan Ramón Jiménez, Azorín, Machado, la serie Expediente X, los viajeros ingleses y franceses en la España del siglo XIX... y hasta las canciones de la banda Extremoduro pasando por el fenómeno hipster. Un multiforme y elocuente coro de voces que abarca de Plinio el Viejo a Muchachada Nui.

Del Molino es autor de tres novelas y actualmente reside en Zaragoza, donde colabora con Heraldo de Aragón. Su infancia transcurrió entre Madrid, donde nació, un pueblo de habla valenciana en el que residió varios años y muchas escapadas al vértice rural en el que se tocan Soria y Zaragoza, patria chica por parte de padre. Forma parte de la generación que creció escuchando las historias del pueblo perdido y, a la vez, esa variedad de residencias le ha proporcionado una equidistancia y una visión global del país que no es frecuente encontrar. La última parte de su libro, por ejemplo, radiografía la existencia de toda una sucesión de autores que, como él, extraen su materia prima de un mundo riquísimo y lleno de posibilidades creativas, a medio camino entre la historia, la etnografía y el mito familiar.


Seguir leyendo

Libros relacionadosˇ
Laespan%c3%8c%c6%92avacia_turner
La España vacía
La España vacía
Viaje por un país que nunca fue
Sergio del Molino