Las fotografías en las que Jonathan Moller rinde homenaje al movimiento Black Lives Matter tiene poco que ver con las imágenes documentales y sociales a las que el autor se ha dedicado durante las tres última décadas. Al mirar este libro, cuenta el fotógrafo John Willes, que le sorprendió que no hubiera incluido fotografías de gente en manifestaciones ni retratos. Moller es un fotógrafo avezado, aliado de la gente, que capta la humanidad y las luchas por los derechos humanos. Fue algo deliberado representar el movimiento a través de gestos callados, pintados para que otros los vieran, en los que se alza el puño y se grita, expresando en silencio y  el deseo personal de justicia.

Estos murales, pancartas y toda clase de manifestaciones expresivas destinados a que la gente los vea aspiran a seguir existiendo cuando ya no se escuchen los importantes mensajes lanzados en grandes y vehementes manifestaciones.

Ojalá que su permanencia callada sea de larga duración.

En este enlace podrás descubrir alguna de las imágenes de este libro (pulsa aquí)